Por alguna razón no puedo dejar de acumular DVD’s. Seguramente tenga algún tipo de trastorno acumulativo (por cierto, acumular DVD’s no es tener 20 o 30 es tener a a partir de 500 o 1000). Como psicólogo debería hacérmelo mirar, pero no tengo tiempo suficiente, puesto que antes de que me dé cuenta ha salido alguna novedad interesante y tengo que ir hasta la tienda más próxima y hacerme con ella.
No, en serio, creo que tengo un problema. Me decía un amigo hace ya algún tiempo que mientras comprara libros no estaba tirando el dinero. Bueno, está bien, tiene cierta lógica. Al fin y al cabo todo lo que está impreso es difícilmente reemplazable. Así que todo lo que acumulo de comics y libros tiene cierto sentido, puesto que en la tercera guerra mundial sólo sobrevivirá mi biblioteca y vendréis todos a mi casa a leer a Asimov, a Raymond Chandler, a K. Dick… ¿Pero qué pasa con los DVD’s?
¿Tiene algún sentido acumular cine y series de televisión habiendo otros medios más baratos y que ocupan menos espacio? Está lo de ser un tío legal y contribuir a que se siga editando de forma chula obras que te gustan. Esto es algo importante. Pero para ser sincero es algo que no suelo tener en cuenta como consumidor. Me interesa más la acumulación por la acumulación. Tener disponible en un soporte físico, ajeno a un disco duro, mis series favoritas y tenerlas a mano cuando me apetezca verlas.
¿Pero por qué no confiar en un disco duro? En fin, vosotros quedaros con lo de que soy un tío legal.

 

 

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